7 consejos de FINANZAS PERSONALES para Sobrevivir en la Venezuela del Siglo XXI


 
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A los venezolanos de las primeras dos décadas del Siglo XXI nos ha tocado experimentar la peor crisis económica en la historia de nuestro país.

El paisaje de cada ciudad y pueblo está coloreado con los tonos grises de:
• Una de las inflaciones más alta del mundo en los últimos tres años.
• Devaluación del bolívar, convirtiéndolo en una de las monedas con menor poder de compra en el continente.
• Desabastecimiento de comida, medicinas y artículos de aseo personal.
• Deterioro de los servicios públicos: agua, electricidad, salud, educación, seguridad y telecomunicaciones.
• Éxodo de población (sobre todo profesionales) en busca de las oportunidades que ya no encuentran en su país.
• Cierre de empresas, las cuales no han podido sobrevivir al entorno hostil creado por los excesos regulatorios de un gobierno cuya prioridad no es el fortalecimiento del sector privado (a veces parecería que es más bien todo lo contrario).

Lo anterior perfila un escenario de película postapocalíptica. Sin embargo, muchos compatriotas hacen frente a esta realidad con entereza y un optimismo admirable. Sobreviviendo, literalmente, en un país que no hace muchos años atrás era destino de migrantes de todo el mundo por su bienestar y hospitalidad.

Para afrontar la surrealista crisis económica venezolana no hay recetas ortodoxas, porque la misma es de tal magnitud y peculiaridad que no se encuentran referencias teóricas y prácticas. Sin embargo, exponemos a continuación siete consejos, para tratar de aliviar en parte, la difícil situación actual.

1.- Aproveche las grietas que deja la crisis: Es lugar común escuchar que en los momentos de dificultad se presentan buenas oportunidades, que estemos atentos a ellas, además de otras frases hechas por personas que quizá nunca han estado en problemas. Sin embargo, sí es posible encontrar respiros entre el cúmulo de padecimientos enfrentados a diario. Por ejemplo, la diáspora venezolana, que ha llevado a los lugares más lejanos del planeta a algún compatriota, permite a los que se quedan ubicarse con más facilidad en un mercado de trabajo menos competitivo que el de cualquier otro país del mundo. Quizá ese cargo que ambicionaban 100 profesionales ahora se lo disputan menos aspirantes. Si lo consigue consérvelo y capee el vendaval. También es buen momento de comprar inmuebles, autos, equipos electrónicos y artefactos domésticos a precios bajos, si disponemos de ahorros claro, debido a la oferta abundante de los mismos por parte de quienes se van del país o de quienes por motivos de fuerza mayor necesitan con urgencia dinero en efectivo.

2.- Navegue en la web en busca de opciones: Siempre se lo digo a mi hija: “todo está en Internet”. Y creo que no me equivoco esta vez. Aprovechemos las posibilidades infinitas de la interconexión para encontrar nuevos empleos, vender, trocar y comprar bienes, realizar cursos y estudios superiores a distancia, obtener ingresos adicionales como freelancer, entre muchas alternativas más. Navegue sin miedo, explore ese océano inconmensurable, seguro podrá encontrar algo para mejorar su situación actual.

3.- Más vale prevenir: En momentos como los actuales lo peor que podemos hacer es descuidarnos en lo personal, espiritual y material. Las enfermedades físicas y emocionales se multiplican y dificultan aún más la sobrevivencia. Debemos vigilar nuestra salud, que los pocos alimentos de que dispongamos sean los más sanos posibles, no dejar de hacer ejercicios aunque sea en la sala de nuestra casa, benefíciese de la terapia emocional que brinda practicar la solidaridad con nuestro prójimo más necesitado. Recuerde que no hay nada más costoso que enfermarse en estos tiempos, pues además de gastar recursos en recuperar la salud, dejaremos temporalmente de generar dinero para el presupuesto familiar.

4.- Mejores consumidores: Es necesario asumir una actitud más proactiva con respecto al uso del patrimonio familiar. Buscar ofertas, sustituir alimentos costosos por otros igualmente nutritivos pero asequibles, recurrir al mercado de trueque de bienes para salvaguardar el dinero en efectivo y con él hacer frente a otros gastos. Aunque pareciera ser buen momento para endeudarse no lo es, porque a pesar de que la inflación hace que las tasas de interés que nos cobran por las deudas sean negativas, la falta de liquidez debido a un presupuesto ajustadísimo, puede hacer que en un momento determinado no podamos honrar nuestros compromisos. Además, una tarjeta o una línea de crédito disponibles puede permitirnos hacer frente a una emergencia, por lo que ser cumplidos con nuestros acreedores nos beneficiará a la larga. Ponga en práctica el dicho: “cuidar es querer”. Haga el mantenimiento debido a su casa, a su auto, a sus electrodomésticos, para no incurrir es gastos por reparaciones que pudieran haberse evitado tan sólo con mejorar la forma como usamos nuestros bienes.

5.- No se desprenda de sus activos: No, no, no lo haga. Habrá momentos en los cuales la falta de dinero le haga pensar en vender algún bien familiar. Piénselo mejor, y de no quedar otra alternativa haga una lista junto con su pareja, en la cual planifiquen el orden en el cual venderían sus corotos en caso de ser necesario. Lo ideal sería comenzar por lo suntuario y dejar de último aquello que pudiera servir para generar ingresos en un eventual emprendimiento familiar. Debemos conservar por sobre todas las cosas la vivienda y el vehículo en caso de tenerlos, ya que es incierta la posibilidad de adquirirlos nuevamente en el futuro.

6.- Saber es poder: Aprenda a hacer lo que sea. Desde cortar el cabello, cocinar o reparar artefactos. Es momento de explotar cualquier habilidad que se posea. Prepárese, quizá la oferta de cursos y programas educativos se abaraten, por lo que podría aprovechar. Se trata de hacernos más productivos, de invertir en nosotros mismos.

7.- Diversifique sus fuentes de ingreso: Será necesario sacrificar tiempo de ocio, para tener más de un trabajo. Quizá sea el momento de emprender algún negocio. Vender algún producto los fines de semana. Ofertar en los portales web de compras y ventas. En tiempos tan difíciles como los que enfrentamos, aquellas personas que dependen sólo de un sueldo se ven en mayores apuros para llegar a fin de mes.

Como decimos en criollo, lo que nos ha tocado vivir a los venezolanos estos últimos años “no es normal”. Y ante situaciones extraordinarias las medidas para enfrentarlas deberán ser igualmente fuera de lo común. Hagamos uso entonces de nuestro ingenio y capacidad para resguardar a nuestra familia de los riesgos de la crisis.


NOTA: Agradecemos la colaboración de éste artículo al Econ. Héctor Jiménez, @13CarpeDiem13

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