Al estilo Noruego… ¿Sembrar el petróleo dices?


 
art NORUEGA



Hace ya casi 80 años, el 14 de julio de 1.936, Arturo Uslar Pietri publicó en el diario Ahora un artículo titulado “Sembrar el petróleo”. Desde ese momento el apotegma pasó casi a formar parte del folklore venezolano.

Sin embargo, para usar otra frase celebre del maestro Uslar, parece haberlo dicho a sus “Amigos Invisibles” porque bien poco le hicimos caso.

Quienes lo hicieron y nos dan ejemplo de lo que aún estamos a tiempo de hacer los venezolanos (contamos con las mayores reservas probadas y garantía de producción de 200 años en el estado actual del mercado y la tecnología) son los noruegos.

Noruega creó en un año tan cercano como 1.990 (54 años después del artículo de Uslar, es decir estamos a tiempo) el “Government Pension Fund Global” (Fondos de Pensiones Global del Estado). Su función es invertir los ingresos del gas y el petróleo producido en sus plataformas del Mar del Norte EN EL EXTRANJERO.

El Fondo de Pensiones del Estado, gestionado por el Norges Bank Investment Management (NBIM), se divide en dos partes muy desiguales: uno invierte los ingresos por hidrocarburos en el extranjero, y otro más reducido (4% de los ingresos) financia la seguridad social (pensiones, hospitales públicos, seguro de desempleo, etc.).

Según el organismo especializado SWF Institute, el fondo noruego es el mayor fondo soberano del mundo, por delante del de Emiratos Árabes Unidos. Con una participación en el capital de 8.213 empresas en el mundo.

A nivel global Noruega es el tercer mayor exportador de petróleo. Cuando inició su producción de crudo en los años 70 del pasado siglo, cayó en el maleficio que engendra la riqueza rápida y fácil por el comercio del “excremento del diablo” (expresión muy venezolana para referirse al petróleo acuñada por otro gran héroe civil de nuestra historia reciente, Juan Pablo Pérez Alfonzo). Para esos años la alta rentabilidad petrolera y su envío al exterior hizo que la moneda se sobrevaluara y por ende el poder de compra de los noruegos aumentara tanto que prácticamente todo podían comprarlo importado, ocasionando que la producción nacional cayera considerablemente (un caso clásico de enfermedad holandesa).

Gracias al Fondo, Noruega se ha recuperado desde los años 90, ya que en la práctica su principal objetivo es “separar” el negocio petrolero de la economía interna para evitar las distorsiones pasadas. Por lo que el sector privado se ha fortalecido, generando trabajo a las personas y tributos al Estado, haciendo a éste menos dependiente de la renta petrolera (el petróleo sólo representa el 25% de los ingresos del país).

Entre las reglas que guían las decisiones de los administradores del Fondo están:

Invertir únicamente fuera del país.
60% en acciones.
No comprar más del 10% de las acciones de una empresa.
35% en bonos.
5% en bienes raíces.
40% de sus inversiones se hacen en Europa.
El fondo petrolero noruego cuenta con un Consejo de Ética que dicta los lineamientos de conducta y selecciona las empresas en las cuales invertir.
No invierte en empresas de ética laboral dudosa.
No invierte en empresas que actúen en sectores éticos comprometedores (tabaco, por ejemplo).
No invierte en empresas acusadas de no evitar daños medioambientales.

El valor del fondo al 31 de marzo de 2.015 era de 7,01 billones de coronas noruegas (Más de 940.000 millones de dólares), por lo que a cada ciudadano le corresponderían 150.000 dólares hoy. Se calcula que para el año 2.020 a la vuelta de la esquina) el fondo alcanzará en millón de millones de dólares y hará a cada ciudadano noruego millonario en teoría.

Su ganancia trimestral fue para los primeros tres meses del 2.015 la mayor de la historia (53.500 millones de dólares) y es ya responsable de no menos del 1 % de las acciones que se negocian en el mundo.

Para ellos ya no es una pesadilla recurrente “el día que se acabó el petróleo” (recuerdan la película para televisión de los 80, yo la ví por RCTV y confieso que no pude dormir esa noche).

Existen también otras experiencias muy exitosas en manejo del ingreso petrolero como el del Estado norteamericano de Alaska, y el Fondo Público de Kuwait (Kuwait Investement authority, KIA).

Y nosotros… ¿Qué esperamos AMIGOS INVISIBLES?

Nota: Agradecemos al Econ. Héctor Jiménez @13CarpeDiem13 quien aportó en contenido del presente artículo.