La Historia del “Fuerte” de Gómez


 
FuerteGomez



Por Tommas F. Stohr B.
Debe el “Fuerte de Gómez”, incluirse como moneda de colección? Es difícil determinar de manera precisa cuales son las piezas que deben integrar una buena colección de monedas. El criterio que actualmente sustentan los numismáticos es que, ademas de las piezas de circulación, debería abarcar las pruebas y las fichas, e inclusive las falsificaciones, siempre que estas tengan algún interés especial. Nuestra historia numismática tiene muchos ejemplos de piezas que no forman parte rigurosa de las monedas de circulación y que sin embargo, son muy apreciadas por los coleccionistas, los cuales nunca dudaron de incluirlas en sus colecciones. Así, las pruebas de la emisión de monedas del General José Antonio Páez de 1863, o la colección de fichas de bodegas y haciendas de la misma época. Por lo tanto, debe analizarse cuidadosamente cual es la situación del “fuerte” de Gómez.

Fue diseñado en 1930, al igual que la medalla conmemorativa de 1929, por el medallista alemán Karl Goetz, bastante conocido por sus numerosos trabajos, en especial por su medalla del Presidente de Alemania, Hindenburg. El Consulado de Venezuela en Hamburgo, por medio de sus Agentes Ad. Christern, fue el que ordeno su elaboración.

La moneda tiene gran parecido a la pieza de 5 bolívares. Su modulo es de 36 milímetros; el canto, como en la mayoría de las pruebas, es liso. Su peso es de 25 gramos y la pureza de 900 milésimos, En el anverso, además de la efigie de Gómez, lleva las inscripciones: BENEMERITO GENERAL JUAN V., GÓMEZ – PAZ, Y TRABAJO. El reverso presenta el Escudo de Venezuela, bastante estilizado, y las inscripciones: ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA GRAM 25 LEI 900, y la fecha 1930.

La señora Margarita de Goetz, viuda del famoso medallista, fue muy gentil en ceder todo el material que poseía relativo a aquella emisión, con lo cual también se pudo aclarar el motive que impidió que esta moneda llegara a circular. De especial interés son los dos retratos oficiales de Gómez, que fueron cedidos por el Consulado venezolano en Hamburgo, para el diseño de la efigie. También, la carta de los Agentes Consulares en la cual indican que la inscripción del anverso debía ser:

“BENEMERITO GENERAL JUAN VICENTE GOMEZ’ o “J.V. GOMEZ”. Pero lo mas importante es la anotación en el diario de Karl Goetz en relación a estas acuñaciones, el cual aclara el misterio de su repentino abandono. La razón esta muy lejos de tener similitud con la revolución que impidió que llegara a circular el “fuerte” del “Ciudadano Esclarecido” José Antonio Paez en 1863, aunque ambas monedas son muy parecidas y fueron elaboradas con similares intenciones. El diario dice textualmente:

“Me había sido encargada una medalla en honor del Presidente de Venezuela “Juan Gómez”: ahora debía salir una nueva moneda con su efigie, por lo cual elaboré une pieza de 5 lei. La plata para la fabricación la pondría Venezuela, de modo que solamente la acuñación se llevaría a efecto en la Casa Principal de Monedas de Baviera. Pero hasta allí no alcanzaban las facultades comerciales de los caprichosos empleados importantes de aquel Instituto; No permitiremos que se nos adelante la plata!, fue la respuesta y así termino cualquier intento de discusión posterior acerca del pedido”.

Este hecho insignificante impidió que se acuñara oficialmente el “fuerte” de Gómez. Pero la Casa de Monedas de Baviera ya habla acuñado algunas pruebas de latón y plata, las cuales llevan en el canto la inscripción “BAYER, HAUPTMUNZAMT, SILBER 900 f.” Evidentemente, de estas pruebas existen pocos ejemplares.

Sin embargo. en el mundo numismático, repetidas veces han aparecido numerosos ejemplares, tanto de plata como de oro, platino, cobre y hasta níquel. La mayoría de estas piezas no tienen la inscripción en el canto, lo cual indica que fueron elaboradas posteriormente, posiblemente para cubrir la demanda de los aficionados, deseosos de poseer esta rareza. Esto ha sido posible, pues, los troqueles de los pruebas existen todavía, ya que Venezuela no los ha adquirido.

El “fuerte” de Gómez debería incluirse en las colecciones de monedas venezolanas. haciéndose una distinción entre las piezas originales del Cuño de Baviera, con inscripciones en el canto y las piezas de canto liso acuñadas posteriormente.