¡Quiero mi vuelto! La ausencia de monedas, cambio ó sencillo


 
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Por Yoskira Cordero
Las similitudes entre Argentina y Venezuela son varias, lo interesante es que tengan similitudes negativas por el comportamiento de sus indicadores económicos, ejemplo de ello es la creciente inflación (claro Venezuela valores más altos). Lo interesante es que el impacto de la falta de monedas de baja denominación genera malestar social en ambas naciones. Es común carteles que dicen: “no tenemos sencillo”, “colabore con el cambio”, “se agradece sencillo”, “pago exacto”, entre otros.




En Argentina en la prensa del año 2012 se evidencia quejas de sus ciudadanos por falta de monedas, entre las noticias: “El 80% de los ciudadanos acepta como vuelta golosinas en vez de dinero cuando paga en los comercios ante la gran escasez de monedas” incluso destacan información de un informe de la Defensoría del Pueblo: el cual denunciaba en noviembre 2014, “que los aumentos de algunos precios por la inflación determinaron que hicieran falta más monedas para viajar o comprar en un comercio”.

Claro que hay algunos sinónimos, por ejemplo en Argentina se le dice en algunas zonas Chirola, pero es algo vulgar, quizás se use en un tango, pero jamás en un trabajo científico. En Venezuela a las monedas se les dice: simplemente monedas. Pero algunas veces personas mayores las llaman: CAMBIO, SUELTO O SENCILLO pueden eventualmente referirse a monedas, pero también a billetes de baja denominación. En algunos países de América lo llaman Calderilla: significa conjunto de monedas de poco valor.

¡Quiero mi vuelto!
Es el título de una reflexión enviada por Diego Lopez @Diegodalt. Coloco a continuación parte del interesante contenido:

“Son multiples las veces en las cuales un consumidor queda en descontento en cualquier por efectuar un pago en efectivo. Un caso resaltante es pagar en los estacionamientos: desde la regulación del precio de los estacionamientos en Venezuela a una tarifa fija según el tipo de estructura y la duración del uso del servicio, se observa una dificultad en entregar el vuelto a cualquier consumidor.

Supongamos un cliente que estuvo 2 horas en el estacionamiento y generó un monto de Bs. 12,36, hace el pago del servicio con un billete de veinte bolívares (bs 20). El cajero se consigue con la singular tarea de devolver Bs. 7,64 de diferencia al consumidor, y la unica opción es el redondeo del monto que puede disgustar al consumidor o podría descuadrar su caja.

vuelto 4Si el redondeo es por encima tendría que devolver Bs. 8, en tal caso tendría un faltante de caja de Bs. 0,36, faltante que para algunas empresas podría tender a ser un problema si observamos que podría realizarse “n” veces. Si un estacionamiento grande tiene 1500 clientes por día y suponemos una pérdida por redondeo promedio de Bs. 0,5 por cliente llegaríamos a tener una pérdida de Bs. 750. Pero dicha diferencia en caja en la mayoría de los casos no es asumida por la empresa, sino por el personal que maneja la caja, y es descontado en la mayoría de los casos.

(…)El BCV tiene la responsabilidad de mantener la integridad de nuestros billetes y monedas, por lo cual constantemente se encuentran retirando de circulación las piezas en mal estado para colocar nuevas piezas. Debería por cada pieza de una denominación retirada colocarse otra de igual denominación, pero desde el 2011 la cantidad de billetes y monedas de baja denominación (Monedas de 0.5 y 1, Billetes de 2, 5, 10 y 20) ha disminuido respecto a la cantidad de billetes de alta denominación (Billetes de 100). En el caso de los billetes de 2, en enero del 2011 habría 112 piezas de billetes 2 por cada 100 billetes de 100, pero luego en diciembre de 2013 tan solo 43 billetes de 2 por cada 100 piezas de billetes de 100. Disminuciones similares se han visto en el resto de los billetes. En cuanto a las monedas de 0.5 y 1, donde la cantidad de piezas de monedas de 0.5 y 1 ha disminuido durante los últimos tres años respecto a la cantidad total de piezas de billetes de 100 (…) Todo el análisis anterior lleva a la conclusión de que la cantidad de billetes de alta denominación ha venido en aumento durante los últimos tres años: 170 millones de piezas de billetes de 100 habían en circulación en enero del año 2011 y actualmente hay en circulación 846 millones de piezas. Tal aumento se ha dado por el proceso inflacionario persistente en Venezuela y la necesidad de mantener más dinero en circulación para poder realizar transacciones en la economía..”

vuelto 2 Amigos lectores la palabra española METÁLICO se puede usar para referirse a dinero en moneda de oro, plata, cobre níquel u otro metal, pero también se utiliza como DINERO EN GENERAL. Lo mismo vale para la palabra, bastante rebuscada, de NUMERARIO, tanto indica moneda acuñada como dinero en general.

Fuera de eso, en cuanto al cuerpo de la moneda, a veces, muy raramente y sólo en forma técnica se utiliza en el mundo hispanohablante la palabra COSPEL. En realidad, cospel es el disco de metal que se usa para acuñar la moneda. En argentina la palabra cospel se usaba mucho cuando los teléfonos públicos y el pasaje de trenes subterráneos se pagaba con una fichas metálicas también llamadas cospeles.

En fin, es necesario prestar atención a la ausencia de monedas de baja denominación no solo en Venezuela, no solo en Argentina, sino en toda economía. Porque tiene amplia influencia en el sistema de precios, en las transacciones al menudeo o detal. Además porque no es sano subestimar el malestar de los ciudadanos, dado que con el tiempo se deteriora la naturaleza de las transacciones y se contribuye a las acciones no licitas.

Nota: Agradezco a Diego Lopez @Diegodalt, estudiante que curso Teoría y Política Monetaria y Productos Bancarios, en ellos realizo aportes intelectuales interesantes. Agradezco enviar aportes o sugerencias a [email protected]