Índice de Percepción de la Corrupción. Venezuela en el TOP TEN


 
CORRUPCION



La corrupción no es algo ajeno a nosotros amigo lector, a la larga nos toca muy de cerca a todos, afectando nuestra calidad de vida material en principio, para luego perturbarnos espiritual, psicológica y moralmente, en lo personal y en lo colectivo. Es un problema mucho más grave que el político que se aprovecha de su posición privilegiada para beneficiarse indebidamente en detrimento del “pueblo” al que dice defender.

No deberían ser válidas posiciones tolerantes y cómplices, reflejadas en frases de uso popular: “todos al final roban cuando llegan al poder”, o “no importa que robe si deja robar a los demás”, y mucho menos aquella de “a mí no me den si no ponganme donde haya”; las cuales muestran una injustificada resignación por parte de los ciudadanos ante un delito que día a día va adquiriendo mayor reprobación por parte de organismos internacionales y de la opinión pública mundial. La Organización de las Naciones Unidas incluso ha consagrado un día del año, el 9 de diciembre, como el día internacional contra la corrupción, quizá en respuesta a la cada vez mayor presencia de este azote en todos los países del mundo, especialmente en los más pobres y de menor fortaleza institucional.

Va más allá de la simple apropiación indebida de la cosa pública:

• Es un obstáculo a las esperanzas de muchas naciones en el mundo de lograr un mayor grado de desarrollo económico y equidad social.
• Es un problema moral, menoscaba el orgullo de los ciudadanos de pertenecer a la nación que la tolera (por mucha patria que se pregone).
• Provoca la pérdida de legitimidad de los gobernantes corruptos, induciendo una reacción generalizada de irrespeto a la autoridad a todo nivel por parte de la población, derivando en ingobernabilidad.
• La pérdida de confianza en las más altas autoridades, los referentes éticos de la nación, engendra recelo en todo funcionario y en todo proceso administrativo, generando sentimientos de desasosiego y desamparo en la población, la cual muchas veces asume la postura de participar en las conductas venales como un mecanismo de sobrevivencia.
• Es un problema económico, originado por el manejo inadecuado de recursos que podrían haber contribuido a mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.
• Ahuyenta las inversiones internacionales de empresas no interesadas en ser parte de maniobras fraudulentas, en complicidad con políticos corrompidos.

¿Por qué afecta más a los más pobres?

Por dos razones:

1.- Se desvían recursos que podrían destinarse a la atención de las necesidades primordiales de la población: salud, educación, seguridad, transporte. Disminuyendo la oferta de estos servicios básicos por parte del gobierno cuyos principales demandantes son quienes no pueden pagar por ellos, es decir los más pobres. La población de mayores ingresos optará por los oferentes privados de estos servicios, profundizando la desigualdad social. Con el paso del tiempo los pobres contarán con menos escuelas, menos hospitales, menos autobuses, etc.

2.- Por otra parte, la corrupción generalizada puede ser “maniobrada” e incluso aprovechada por quienes poseen recursos para participar o para no verse afectados directamente por ella. Las coimas y sobornos permiten a quienes puedan pagarlos obtener privilegios a corto plazo.

Transparency-International

La Organización no Gubernamental TRANSPARENCIA INTERNACIONAL (TI) elabora desde 1995 un índice anual que busca hacer patente el grado de corrupción que afecta a las diversas naciones en el mundo. El ÍNDICE DE PERCEPCIÓN DE LA CORRUPCIÓN (IPC) busca medir cuanta corrupción existe mediante la valoración hecha por los habitantes de un país sobre la existencia de conductas deshonestas por parte de los funcionarios gubernamentales. Evalúa el clima de la opinión pública nacional a través de encuestas donde los consultados tienen la posibilidad de plasmar sus experiencias como víctimas directas o indirectas de este mal. No nos dice el IPC el monto en dinero de los recursos malversados si no el grado de difusión de las prácticas defraudadoras del erario público, percibido por el ciudadano común y los empresarios en su relación con el aparato burocrático.

Podrá parecer una medición poco rigurosa, pero al correlacionar el IPC con otras variables que se sospecha son condicionadas por el grado de corrupción de un país se han obtenido las siguientes conclusiones: Los países con una mayor percepción de la corrupción son asimismo los que presentan un menor ingreso per cápita, una mayor desigualdad en la distribución del ingreso, un menor volumen de inversiones extranjeras y un menor crecimiento económico. Debido a la rigurosidad técnica y a la seriedad de la organización que calcula el IPC sus resultados son apreciados como un indicador valido de la integridad de la gestión pública.

Mediante el Índice de Percepción de la Corrupción, Transparencia Internacional elabora un ranking mundial, donde aparecen los países más y menos corruptos para cada año. De las 167 naciones evaluadas en el año 2015 Venezuela ocupó la posición 158 (el lugar 1, el país menos corrupto, fue Dinamarca). Es decir, somos parte del Top Ten de los países más corruptos del planeta, acompañados en esta lista por: Guinea-Bissau, Haití, Irak, Libia, Angola, Sudan del Sur, Sudan, Afganistán, Somalia y Corea del Norte… ¿Dime con quién andas?

Es un resultado nada sorprendente, se acusa al régimen venezolano de haber hecho “desaparecer” como si nada una cantidad cercana a los 900.000 millones de dólares obtenidos durante los años 1999 a 2014 por concepto de exportaciones petroleras, sin que pueda la llamada revolución bolivariana mostrar una decena de obras de importancia para el país. Quizá la bonanza de esos años permitió “robar y repartir”, lo que acalló las voces que denunciaban la corrupción y el despilfarro. Sin embargo, al bajar los precios de los hidrocarburos desde el año 2014 en adelante y sin recursos para atender las grandes necesidades de la población, se ha comenzado a entender la magnitud del saqueo cometido. Hay culpables, pero… ¿Habrá justicia?

NOTA: Agradecemos la colaboración de éste artículo al Econ. H. J. Jiménez, @13CarpeDiem13 . Les invitamos estimados lectores enviar sugerencias sobre Corrupción en Venezuela a [email protected]