DEVALUACIÓN DE LA MONEDA… CAUSAS Y CONSECUENCIAS – PARTE I


 
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Una devaluación es la decisión por parte de las autoridades de un país (como medida de política económica) de fijar el precio al cual la moneda local comprará cada unidad de moneda extranjera que predomine en las relaciones comerciales con el resto del mundo (divisa), generalmente el dólar.

A ese precio, por ejemplo: 190 bolívares por cada dólar, se le conoce como tipo de cambio. Y como todo precio no escapa a las más básicas e inexorables leyes de la economía, las de la oferta y la demanda.

Un aumento en la demanda de divisas, que puede deberse a un aumento de las importaciones, de los viajes al exterior o a la fuga de capitales producto de la desconfianza de los habitantes de un país en las políticas publicas, hará que el precio de la divisa suba y en consecuencia la moneda local perderá valor frente a la extranjera, es decir se depreciaría. Por otra parte se produce un aumento en la oferta de divisas cuando aumenta el precio de los productos de exportación o aumenta la cantidad exportada de los mismos por la conquista de nuevos mercados, se atraen inversiones y turistas del resto del mundo o se monetizan en moneda local las remesas o ahorros en moneda extranjera de los ciudadanos del país, esto hará que la moneda local se aprecie.

La estabilidad del tipo de cambio en un momento dado resume el equilibrio existente en las variables económicas de un país, tanto externas (balanza de pagos, deuda externa, competitividad de sus productos de exportación y su precio, inversiones del resto del mundo) como internas (reservas internacionales, confianza de los agentes económicos en las autoridades, inflación, estabilidad política).

POR QUÉ OCURRE UNA DEVALUACIÓN

Lo ideal es que no ocurriera ya que cuando se da es para corregir un desequilibrio severo en la economía.

Los bancos centrales buscan preservar el valor de las monedas de sus países, es su función más importante. Lo hacen suministrando al mercado las divisas que se demandan para comprar productos importados, viajar al exterior o pagar deudas contraídas en dólares.

Para cubrir la demanda de divisas los bancos centrales utilizan las reservas internacionales, una parte de las cuáles está compuesta por moneda extranjera. Pero de producirse un desequilibrio externo, por ejemplo si baja el precio del petróleo esto ocasiona que ingresen menos divisas por exportación y en consecuencia disminuya la oferta de dólares al mercado, entonces el precio de la divisa subirá haciendo que la moneda local se deprecie, el banco central intervendría ofertando dólares para estabilizar el tipo de cambio. De persistir esta escasez de moneda extranjera y observarse una disminución significativa de las reservas internacionales, las autoridades podrían tomar la decisión de aumentar el precio de la divisa, es decir se decretaría una devaluación, para que su demanda disminuya.

Un resultado parecido se produciría si el desequilibrio se genera internamente por un aumento en la demanda de divisas debido por ejemplo a una inflación alta y persistente. Para proteger el patrimonio los agentes económicos podrían optar por pasar sus ahorros a una moneda más estable, ocasionando el aumento de la demanda de la misma, la subida de su precio y la intervención del banco central para frenar la depreciación de la moneda local hasta donde sus reservas internacionales se lo permitan.

En ambos casos la devaluación es una medida forzada por las circunstancias y obliga a ajustar todos los precios internos de una manera brusca. En resumen, una devaluación podría sobrevenir si persisten en el tiempo los escenarios siguientes:

>Aumento de la demanda de moneda extranjera o disminución de su oferta (ocurre si se importa más de lo que se exporta, bajan los precios de los productos exportación, salida de capitales por desconfianza en la economía o en la estabilidad política y social).

>Aumento de la oferta de moneda local o disminución de su demanda (ocurre cuando se genera dinero sin respaldo por parte de los bancos centrales, lo que ocasiona inflación y se recurre al mercado de divisas para ahorrar en una moneda que preserve se valor en el tiempo).

EL ESCENARIO PRE-DEVALUATORIO

Los signos de que una economía tiene un tipo de cambio sobrevaluado y deberá ajustarlo más temprano que tarde son básicamente:

>Déficit en la balanza de pagos, ya sea en cuenta corriente (las importaciones superan a las exportaciones) o en la cuenta dé capital (pocas inversiones internacionales y elevada deuda externa).

>Exceso en la emisión de circulante (el banco central imprime dinero inorgánico, es decir sin el respaldo de las reservas internacionales).

>Inflación elevada y continuada (encarece los productos nacionales con respecto a los importados)

>Déficit del sector público (terminará siendo cubierto con deuda o impresión de más moneda).

>Fuga de capitales (se prefiere tener ahorros e inversiones en monedas más fuertes y estables).

>Disminución de las reservas internacionales (debido a la alta demanda o poca entrada de divisas).

>Aumento de tasas de interés en economías más seguras (incentiva la fuga de capitales).

>Devaluaciones en países vecinos o que compiten con el mismo producto en el mercado internacional (aumentan importaciones y disminuyen exportaciones respectivamente).

>Baja de precios de los productos de exportación (disminuye la oferta de dólares).

>Aumento en la percepción de riesgo país por parte del sistema financiero internacional (limitaría el ingreso de divisas vía préstamos e inversiones).

>Inestabilidad política y social (provocaría fuga de capitales y falta de inversiones extranjeras).

>Debilidad institucional e inseguridad jurídica (genera desconfianza e incertidumbre en los agentes económicos nacionales y extranjeros).

Cada uno de los puntos anteriores son la expresión de un desequilibrio en variables fundamentales de un sistema económico. Uno sólo de dichos desequilibrios pero de gran magnitud es suficiente para forzar una devaluación, sin embargo y por desgracia rara vez se dan aislados sino que se juntan y retroalimentan obligando en última instancia a la intervención de las autoridades económicas y en rol protagónico al banco central para defender hasta donde sea posible el valor del signo monetario, primero dejándolo depreciar con una intervención discreta y de persistir o agravarse la situación de desequilibrio tomar la drástica decisión de devaluar.

En países con tipo de cambio fijo, como Venezuela, este se mantiene “oficialmente” bajo un esquema de control de capitales que impide a los agentes económicos el acceso a las divisas distorsionando el precio de las mismas al punto de ser casi un misterio, provocando tipos de cambio o muy por encima o muy por debajo de su valor real lo que dificulta el establecimiento de precios de los productos importados. Además el control de capitales restringe de tal modo el acceso de los particulares a las divisas que ocasionan dificultades para la compra de productos importados o el pago de deudas a los proveedores extranjeros, disminuyendo la oferta de bienes y servicios en la economía local que ocasionan escasez e inflación elevada.

Nota: Agradecemos al Econ. Héctor Jiménez @13CarpeDiem13 el aporte del presente artículo.

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